Mes de la Educacion Financiera: La Serie sobre Dádivas

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Hoy concluimos nuestra serie para el Mes de la Educación Financiera. En las últimas semanas he compartido algunos de mis artículos anteriores sobre los temas de presupuesto, el ahorro de dinero, y la eliminación de deuda. Hoy voy a poner mi atención en el tema de dar.

¿Por qué elegí estos 4 temas? Porque yo creo que cuando dominamos estas 4 áreas de administración financiera vamos a prosperar. Cuando vives dentro de un presupuesto tomas control de tu dinero y aprendes a vivir con menos de lo que ganas.

Cuando vives  con menos de lo que ganas, puedes destinar dinero al ahorro para una reserva de emergencia inicial. Si tienes algo de ahorros, puedes evitar añadir más deudas cuando se presenta una situación de emergencia. Cuando detienes la adición a tu deuda, puedes utilizar el flujo de efectivo mejorado para salir totalmente de las deudas del consumidor y puedes acumular una reserva de emergencia completa.

Entonces, con una sólida base financiera puedes empezar a planificar para el futuro (la universidad, la jubilación). Pero a medida que prosperes con tu dinero quiero que recuerdes que el dar debe ser un componente clave de tu presupuesto. Creo firmemente que una buena comprensión y práctica de los principios de mayordomía son el núcleo de un plan financiero exitoso.

La generosidad es una marca distintiva de la gente que prospera con el dinero. Así que ve y gana con tu dinero, pero recuerda que debes mantener las manos abiertas para ayudar a cualquier persona que puedas, siempre que puedas, lo más que puedas. ¿Qué puedes hacer hoy para empezar a ser un dador más generoso?

La Serie Sobre Dádivas

 

24 Hay quien reparte, y le es añadido más, y hay quien retiene lo que es justo, sólo para venir a menos.
25 El alma generosa será prosperada, y el que riega será también regado.
Proverbios 11:24-25

Información Adicional

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¿Problemas con el Manejo del Dinero? He estado ahí, Te Puedo Ayudar.

cartel_ayuda¿Tienes problemas con el manejo de tu dinero? ¿Te queda demasiado mes al final de su cheque de pago?

¿Estás con mucha presión por la cantidad de deuda que estás llevando?

¿Estás preocupado sobre los ahorros para la jubilación o el pago de la matrícula universitaria de tus hijos? ¿Es el dinero una fuente de tensión en tu matrimonio?

Si tu respuesta a cualquiera de estas preguntas es , tengo buenas noticias.

No estás solo y hay una manera de cambiar las cosas. He estado exactamente donde estás.

Aquí puedes ver una imagen de la situación financiera de mi hogar hace 7 años:

  • Tenía un buen trabajo, estable, con gran paga. Pero… estábamos viviendo de quincena a quincena, de día de pago a día de pago. Usando tarjetas de crédito para hacer la diferencia al fin de cada mes.
  • Teníamos casi $50K en deudas (préstamo de vehículo, tarjetas de crédito, préstamos estudiantiles, etc.).
  • No teníamos ahorros para emergencias.
  • No teníamos un plan para pagar los costos de universidad de nuestro hijo.
  • Teníamos muy poco ahorrado para el retiro.
  • No estábamos trabajando unidos como pareja.
  • Nos dimos cuenta que no estábamos honrando al Señor con el manejo de nuestras finanzas. También concluimos que necesitábamos ayuda para cambiar nuestra situación.

Me di cuenta de que necesitábamos ayuda. En el otoño de 2005, nuestra iglesia ofreció el curso de “Tranqulidad Financiera” de Dave Ramsey (Financial Peace University (FPU)  y yo atendí el curso que duró 13 semanas.

Al compartir con mi esposa lo que estaba aprendiendo, empezamos a aprender y aplicar principios bíblicos para el manejo de finanzas.

Comenzamos un viaje que transformó la vida de nuestra familia.

Yo con mucho agradecimiento puedo compartir el impacto positivo de esta decisión de buscar ayuda hace 7 años. Aquí es donde estamos hoy:

  • Estamos viviendo en un presupuesto. Tenemos un plan para nuestras finanzas. Hemos aprendido a vivir con menos de lo que ganamos.
  • En 29 meses pagamos todas nuestras deudas ($50K).
  • Tenemos una reserva para emergencias que cubre 6 meses de gastos.
  • Pudimos cubrir los gastos de Universidad de nuestro hijo sin tener que tomar dinero prestado y sin él tomar dinero prestado.
  • Tenemos un plan para ahorrar para nuestro retiro.
  • Estamos honrando al Señor con el manejo de nuestras finanzas.

Creo firmemente que todo el mundo es capaz de ser exitoso con sus finanzas y a veces es sólo una cuestión de conseguir un poco de ayuda.

¡No esperes y actuar ahora para iniciar su viaje hacia el bienestar financiero!

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10 Preguntas de Mayordomia – Parte 2

Cada uno debe decidir en su corazón cuánto dar; y no den de mala gana ni bajo presión, «porque Dios ama a la persona que da con alegría». Y Dios proveerá con generosidad todo lo que necesiten. Entonces siempre tendrán todo lo necesario y habrá bastante de sobra que compartir con otros.
2 Corintios 9:7-8 (NTV)

Nota: Esta es la segunda parte de una serie corta sobre la mayordomía y el dar. Puedes encontrar las primeras 5 preguntas aquí: “10 Preguntas de Mayordomía – Parte 1“.

  1. Ok, digamos que estoy de acuerdo con usted sobre el diezmo. ¿Doy de mi ingreso bruto o de mi ingreso neto?
    • Esta es una pregunta muy común entre aquellos que practican el diezmo. Mi propia perspectiva es que debe venir del ingreso grueso, ya que las Escrituras indican que debemos honrar a Dios con nuestros primeros frutos (Proverbios 3:9). Asimismo, los impuestos se sacan del ingreso grueso, y yo hemos decidido que no voy a dar a Dios algo menos de lo que doy al César.
  2. ¿Puedo considerar mis donaciones a otras obras de caridad como parte de mi diezmo?
    • Mi opinión es que estas donaciones entran en la categoría de las ofrendas que se dan a partir de los excedentes y están separadas del diezmo. El diezmo debe centrarse en el apoyo a la iglesia local. Todas las otras ofrendas, serían encima del diezmo.
  3. ¿A qué edad una persona debe comenzar a diezmar?
    • En primer lugar, creo que a los niños se les debe enseñar cómo manejar el dinero. Esto debe incluir el concepto de remuneración por un trabajo hecho (por ejemplo, de hacer las tareas domésticas). A medida que ganan dinero, deben aprender los conceptos de gasto, el ahorro, y de dar. A medida que crecen, yo diría que el diezmo empezaría cuando se establezca  un ingreso regular.
  4. Digamos que recibo una herencia. ¿Tengo que dar un diezmo de eso?
    • Mi entendimiento es que se nos ordena dar como nuestros ingresos crecen a partir de nuestro trabajo (2 Co 8:9-13). Una herencia entra en la categoría de un regalo, así que probablemente no daría el diezmo de eso. Sin embargo, creo que si quieres dar el diezmo o dar a ser una bendición para la iglesia que está bien también. Nunca puedes ganarle en Dios con tus donaciones.
  5. ¿Qué hay en esto para mí?
    • Esta es la mejor parte. En primer lugar, vas a experimentar la alegría de dar. Dios es el gran Dador y nos ha dado todo lo mejor. Cuando damos, simplemente estamos emulando a nuestro Padre Celestial. En segundo lugar, cuando apoyas el trabajo de tu iglesia, vas a participar en la gran aventura de hacer la obra de Dios. Por último, cuando das para ayudar a los demás, pones amor y la compasión en acción. El propósito de poner tu dinero bajo control, de crear riquezas es para que puedas compartir las bendiciones con los demás. Confía en mí, es mejor dar que recibir (Hechos 20:35).

¡Publica un comentario y déjame saber lo que piensas!

“Dios es un Dios de gracia. Su gracia proporciona fuerza para ganar, generosidad para dar y humildad para recibir.”
Dr. David Jeremiah

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10 Preguntas de Mayordomía – Parte 1

“Dado que ustedes sobresalen en tantas maneras —en su fe, sus oradores talentosos, su conocimiento, su entusiasmo y el amor que reciben de nosotros— quiero que también sobresalgan en este acto bondadoso de ofrendar.”
2 Corintios 8:7

Nota: Tuve mucho terreno para cubrir, por lo que he dividido este artículo en dos partes. En este artículo he incluido las primeras 5 preguntas. Para el resto de las preguntas presiona este enlace: “10 Preguntas de Mayordomía – Parte 2“.

Mi objetivo como consejero financiero es ayudarte a crear un plan para controlar y ganar con tu dinero. Como un cristiano evangélico, yo enseño y aconsejo sobre el manejo del dinero desde el punto de vista de Dios tal como se establece en las Escrituras.

Creo firmemente que una buena comprensión y práctica de los principios de mayordomía bíblica es la base de un plan financiero exitoso.

Yo sé que las preguntas sobre lo que damos y la mayordomía vienen todo el tiempo y he tenido enfrentarlas y contestarlas yo mismo. Mi objetivo hoy es compartir con ustedes lo que he aprendido del estudio de la Palabra de Dios y de la práctica de estos principios a lo largo de varios años. ¡Me encantaría saber de usted en este asunto!

Por lo tanto, en honor del diezmo, me gustaría presentar 10 Preguntas de Mayordomía:

  1. ¿Necesita Dios mi dinero?
    • Absolutamente no. El testimonio de la Escrituras es muy claro: Dios es el Creador del mundo y es el dueño de todo lo que existe en el mundo incluidos tú y yo. Nuestra posición no es más que una de administrador de bienes o mayordomos. Se nos ha dado una responsabilidad como administradores de lo que le pertenece a Dios (Salmo 24:1, 1 Crónicas 29:14-15; Hageo 2:8, Hechos 17:24-26). No damos para hacerle un favor a Dios. Lo hacemos como un reconocimiento de Su posición como dueño de todo.
  2. ¿Cómo puedo dar cuando no tengo lo suficiente para satisfacer mis gastos mensuales?
    • Esa es una pregunta muy buena. Muchas familias viven de quincena a quincena y la reciente recesión ha dejado a algunas familias en una situación muy difícil. Sin embargo, creo que, independientemente de tu situación particular, debes desarrollar el hábito de dar algo. Lo que importa aquí es la obediencia del corazón a los principios de Dios y no tanto la cantidad. Hay, por supuesto, el elemento de la fe en este proceso, ya que damos incluso cuando pensamos que no tenemos lo suficiente para cubrir lo básico con lo que queda. Recuerda que Dios es el Gran Proveedor y siempre honrará la obediencia que es tu fe puesta en acción (Filipenses 4:19).
  3. ¿Se nos manda a dar a la iglesia? ¿No estamos en la era de la gracia?
    • Yo ciertamente pienso que sí. La Biblia es muy clara que los miembros de la asamblea iban a dar de su ingreso para apoyar la labor de la congregación. En los tiempos del Antiguo Testamento, el diezmo se destinaba a apoyar a los sacerdotes y el templo, y en el Nuevo Testamento, lo que se pretende apoyar el trabajo de la iglesia local (Malaquías 3:10; I Corintios 9:8-10). Cuando los miembros de la asamblea no dan, la misión de la iglesia se ve afectada. Mayordomía bíblica no es un asunto de salvación ni es una manera de ganarse el favor de Dios. Él te ama y yo y de su amor no está sujeto a nuestro desempeño. Sin embargo, creo que dar es un reflejo de un corazón agradecido.
  4. ¿Si yo no soy un miembro de una iglesia, todavía debo dar el diezmo?
    • La respuesta corta es sí. Como cristiano, debes ser parte de una congregación local y comprometerte a un lugar de comunión y servicio. Sin embargo, es posible que te hayas mudado o que estés buscando el mejor lugar para tu familia. Mi consejo es dar el diezmo a tu iglesia actual. Si no tienes una, da para apoyar la labor de las iglesias que visites.
  5. ¿Pero no el diezmo un concepto del Antiguo Testamento? Y, ¿por qué 10%? ¿Por qué no un 9% o 11%?
    • Vamos a definir primero el diezmo. Esto simplemente significa el 10% y se utiliza constantemente en las Escrituras (Génesis 28:22, Deuteronomio 26:12, Mateo 23:23). Así que el 10% es en realidad idea de Dios. En mi opinión esto es sólo el punto de partida de la obediencia. Dios no sólo está interesado en el 10%, pero en la forma que administramos el 90% restante. Por lo tanto, no es un requisito legalista, sino un lugar para comenzar nuestra obediencia.

¿Qué piensas? ¿Tienes otras preguntas sobre dar / mayordomía? ¡Por favor, deja un comentario y empecemos a la conversación!

 “Dios es el gran dador. El gran proveedor. La fuente de toda bendición. Absolutamente generoso y totalmente fiable. El mensaje sonoro y recurrente de las Escrituras es claro: Dios lo posee todo. Dios lo comparte todo. ¡Confía en Él, no en las cosas!”
Max Lucado (Fearless)

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Primero Es Lo Primero

Antes de que termine el mes de Enero, quería hablar sobre el tema de mayordomía con mis hermanas y hermanos Cristianos.

Si eres un Cristiano Evangélico y estas envuelto en una Iglesia, es muy probable que en algún momento de este mes escuchaste un sermón (o una serie de sermones) sobre el diezmo, ofrendas, o mayordomía.

Es también posible que tu Iglesia aun use el sistema de tarjetas de compromiso, las cuales te permiten especificar cuanto y cuan frecuentemente vas a contribuir a tu Iglesia.

De acuerdo a las estadísticas, la mayordomía es un tema difícil para el pueblo de Dios. Como promedio, solamente el 25% de los Cristianos diezman (i.e., dan una décima parte) de su ingreso a su Iglesia local.

Muchas Iglesias tienden a tener problemas para operar dentro de su presupuesto lo que las obliga a eliminar o limitar sus programas. ¿Como podemos mejorar la situación?

Lo menos que quiero hacer, es hacerlos sentirse culpables por no estar envueltos en un programa sistemático de diezmos y ofrendas. Pero también se que para poder ganar con tus finanzas, tienes que incorporar este elemento de mayordomía.

Creo firmemente que Dios quiere que manejemos Su dinero de acuerdo a Su Palabra. Así que hoy quiero hablar sobre este tema desde Su perspectiva.

Con Dios, igual que con cualquier otra parte de nuestra vida Cristiana, lo más que importa no son necesariamente las acciones que tomamos. Lo más que le importa a Dios es donde están nuestros corazones.

Para ilustrar este punto, voy a usar una de mis historias favoritas del Antiguo Testamento: La Construcción del Tabernáculo (Éxodo 35-40).

El pueblo de Israel había salido de Egipto luego de 430 años bajo el liderato de Moisés. Dios había actuado con gran poder a beneficio de Su pueblo y estaban de camino a la Tierra Prometida. La presencia de Dios estaba con ellos en todo momento (Éxodo 13:21-22). Entonces llego el momento de construir el Tabernáculo.

Esta estructura portátil serviría come el lugar central de adoración para el pueblo de Israel y el lugar en el cual la presencia de Dios estaría con Su pueblo (Éxodo 25:8). El Señor le dio a Moisés las instrucciones para conseguir los materiales para la construcción, la primera campaña de mayordomía en la historia:

1 Jehová habló a Moisés, diciendo:
2 Di a los hijos de Israel que tomen para mí ofrenda; de todo varón que la diere de su voluntad, de corazón, tomaréis mi ofrenda.
Éxodo 25:1-2 (Reina Valera 1960)

Quiero que noten un par de puntos. Primero, el llamado fue para todo el mundo en la asamblea. Segundo, a pesar de que el llamado fue a todos, era una ofrenda voluntaria. El pueblo fue instruido a dar de acuerdo a como sus corazones dictaran.

Dios quiere que estés envuelto en la gran aventura de expandir Su reino pero también quiere que tu corazón este comprometido primero.

¿Y cómo respondió el pueblo? Bueno, aquí es que la historia se pone mejor:

20 Y salió toda la congregación de los hijos de Israel de delante de Moisés.
21 Y vino todo varón a quien su corazón estimuló, y todo aquel a quien su espíritu le dio voluntad, con ofrenda a Jehová para la obra del tabernáculo de reunión y para toda su obra, y para las sagradas vestiduras.
Éxodo 35:20-21 (Reina Valera)

Todos aquellos que fueron movidos de corazón vinieron y dieron. ¿Cuánto? Miren aquí:

5 y hablaron a Moisés, diciendo: El pueblo trae mucho más de lo que se necesita para la obra que Jehová ha mandado que se haga.
 6 Entonces Moisés mandó pregonar por el campamento, diciendo: Ningún hombre ni mujer haga más para la ofrenda del santuario. Así se le impidió al pueblo ofrecer más;
7 pues tenían material abundante para hacer toda la obra, y sobraba.
Éxodo 36:5-7 (Reina Valera 1960)

¡Imagínate eso! ¡Más que suficiente para completar el trabajo! Conozco muchos pastores a los cuales les encantaría poder decir algo así. Ofrendas dadas libremente para el trabajo de Dios y en gran abundancia.

¿Pero, de donde sacaron 2M de esclavos Hebreos los materiales para construir el Tabernáculo? Dios ya había provisto:

35 E hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de Moisés, pidiendo de los egipcios alhajas de plata, y de oro, y vestidos.
36
Y Jehová dio gracia al pueblo delante de los egipcios, y les dieron cuanto pedían; así despojaron a los egipcios.

Éxodo 12:35-36 (Reina Valera 1960)

Dios ya había provisto lo que necesitaban. De lo que proveyó, le pidió al pueblo que dieran para que el trabajo se pudiera completar. No porque Dios necesita el dinero, sino porque nosotros como Su pueblo necesitamos experimentar el gozo de dar.

A Dios le agrada cuando obedecemos de corazón. El ha provisto lo que necesitas y lo va a continuar haciendo. Así que empieza hoy: no esperes otro mes antes de comprometerte a un esfuerzo sistemático de dar como parte de tu presupuesto mensual.

En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: ‘Más bienaventurado es dar que recibir’.
Hechos 20:35 (Reina Valera 1960)

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